UN DOMINGO CUALQUIERA

jueves, 29 de abril de 2010

Hoy estuve allí.
El tercer domingo de cada mes, la Asociación de Reiki de Lugo tiene una jornada de puertas abiertas, ese día vienen personas ajenas a esta energía, pero que la quieren probar o conocer ... y por ello, esos domingos se han convertido en semillero de nuevos hermanos que vivan el Reiki.


En la Asociación hay gente muy peculiar, como Emilia por ejemplo, que tiene una casa totalmente desprovista de puertas, o Arcadio que pone a disposición de cualquier persona que se lo pida, su local maravillosamente preparado para las sesiones de Reiki, acondicionado con camilla, música, velas, incienso... no falta nada y todo lo brinda, solo tienes que llegar allí con la persona a quien se lo quieres impartir; podría hablaros de Gerardo, cuyos ojos oscuros y profundos siempre me llevan al interior de la tierra, a yacimientos primigenios de algo así como el carbón, perfecto, anormalmente brillante y como siempre tiznante, pues cada vez que Gerardo te mira o te miras en él, sales totalmente impregnado de cuanto habita en su corazón, extraña persona pues él solo es una auténtica ONG, su entrega no conoce el descanso, ni límites, abarca todos los ámbitos donde un humano pueda ayudar... y podría seguir pues hay un montón de gente muy dispuesta y generosa, todos hermanados a través del Reiki.


Estos domingos nos repartimos en dos grupos, uno queda en el local de la Asociación haciendo Reiki de forma gratuita y desinteresada y dando información sobre la técnica, las iniciaciones y sobre todo lo que haga falta en relación a la energía universal.


El otro grupo se va al Centro de Discapacitados de S. Vicente de Paúl, una organización llevada por monjas.


Las personas allí residentes bueno, ya os podéis imaginar, tienen severas deficiencias sobretodo psíquicas, muchas minusvalías que los incapacitan para hacer la vida que nosotros llamamos normal, porque es la única que conocemos... pero hay otras maneras de vivir, y la de ellos es diferente, tienen que convivir con ellos mismos a través de los barrotes que la cárcel de su mente y de su cuerpo les permita. Y creedme que es mucha esa limitación. Pero así como es de grande para el cuerpo y la mente, no lo es para el alma, alma de niño que no creció, en la mayoría de las veces y que por lo tanto conserva impoluta esas cualidades del niño que siempre nos enternecen y hacen que el alma se estremezca.


Allí los abrazos, los besos y las caricias son continuas... en la misa ponen toda su alma en el canto, y con sus voces rotas y discordantes enlazan una hermosa sinfonía que solo se puede escuchar a través de los oídos del alma. Y podéis creerme también cuando os digo que todos los que por allí pasamos terminamos con la cara bañada en lágrimas y riendo de alegría contagiados por la que ellos desbordan desde que nos ven aparecer por la puerta.


Y no solo se benefician las personas que están allí ingresadas, también las monjas y cuidadoras se alegran de esa ruptura del ritmo cotidiano donde el dolor y la limitación son las constantes compañeras. Ardua labor la que desempeñan estas mujeres 24 horas al día durante 7 días a la semana... y así podría seguir... os dais cuenta de lo que es estar allí 365 días al año? A nosotros que nos resulta tan fácil quejarnos por nuestros agobios, nuestras pequeñas limitaciones de tiempo, de espacio... nuestras pequeñas limitaciones de todos los días.


Hacer los grupos nos lleva un poco de tiempo, pues son muchos los que se decantan por ir al Centro de Discapacitados, y hay que repartirse.


La actividad de la Asociación en este Centro comienza por llevar la música y las voces a la misa que hay como inicio, y no veáis que alegría se respira allí, siempre son celebraciones distintas, tan distintas como enfermos hay, pues por allí se mueven y cantan un poco a su voluntad, haciendo de la misa una reunión de almas con poder para expresarse.


Es después de la celebración cuando hacemos las sesiones de Reiki... y vuelve a ser distinto cada vez, con cada uno de ellos. Vemos sus miedos, su intranquilidad... acostarse en una camilla a deshora los intranquiliza un poco a unos cuantos, que se suben, se bajan, se vuelven a subir... quieren y no pueden.... y los ves debatirse con ellos mismos en una pelea en las que a veces gana el pánico y en otras el deseo..., y las sesiones vuelven a ser distintas, porque te agarran de la mano, o te besan en medio de ella, o se quedan dormidos... es muy hermoso verlos cuando logran relajarse y dejan sus espasmódicos movimientos... cuando su cara se descontractura y queda tallada en una estática sonrisa... su mano descansando en tu pecho, cerca del corazón....


Y también a las monjas les viene bien, cuando el trabajo se lo permite, disponer de ese tiempo de desconexión y de relax, donde lo único que tienen que hacer es también distinto a lo que es habitual, pues ahora reciben en lugar de dar.


Todo esto tiene un poder muy grande sobre nosotros, los que vamos a dar Reiki, sobre nosotros que salimos de allí con mucho más en nuestro interior, salimos llenos del amor y la ilusión que nos regalan a manos llenas.


Después, al terminar, nos reunimos los dos grupos para charlar, cambiar impresiones y anécdotas de lo sucedido, que siempre hay montones... y bueno, que os diré del sabor de la caña que nos acabamos de tomar...



AYWA.

6 comentarios:

Gise =) dijo...

La verdad que tener domingos cualquiera asi debe ser maravilloso, yo por mi experiencia se que trabajar con niños es algo que me llenaba de energia y de amor, imagino que trabajar con gente especial que necesita tanto amor y que da tan desinteresadamente debe ser renovador y maravilloso... y la verdad que dar reiki asi tan generosamente a quien lo necesita es una forma de crecer y permitir que otros crezcan...
Gracias Aywa por compartir tu maravilloso domingo con todos nosotros...

bahhia dijo...

El reiki es difícil explicarlo, por más que se intente siempre se quedan pequeñas las palabras. El reiki, el amor, hay que experimentarlo, sentirlo, vivirlo.

Ahora comprendo, porque te sentimos tan dulce, tan amorosa, tan querida.

Gracias aywa!

Anónimo dijo...

Muchas gracias por tu generosidad tanto a esas personas tan necesitadas, como con nosotros, cuando te queda un poquito de tiempo. Pero sabes que prefiero aunque tenga que renunciar a ese tiempo un trocito mio..que les dones a esos seres humanos que con tu presencia les llenas sus corazones de amor, esperanza y alegria.Ya sabes pequeña tienes en tus manos unas herramientas importantisimas.. para dar.. Muchos besos no te olvidamos AJNA [MAFCao]

Consuelo dijo...

La VIDA es realmente sorprendente... siempre nos regala aquello que precisamos, todo a su debido tiempo...gracias amigos míos por estar ahi, tan cerca y hacer de la mía algo valioso y perfecto.

M. Victoria dijo...

...puede haber una palabra lo suficiente grande que encierre lo que quiero decir de lo que acabo de leer???...a veces, el silencio, es la palabra mas enorme y mas cargada de sentido para expresar lo que se quiere expresar...Consuelo, me quedo a tu lado en silencio admirando...gracias...

Consuelo dijo...

Gracias por tu incomparable silencio Mariví. Es muy placentero para mi estar con personas que saben hablar con su cuerpo y su mirada, sin más palabras que su alma poblada de amores.

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